6 ene. 2017

La Fiesta del Árbol será declarada Bien de Interés Cultural



La Fiesta del Árbol, que se celebra el martes de Carnaval en la localidad cacereña de Villanueva de la Sierra, ha iniciado su tramitación para ser declarada como Bien de Interés Cultural, con carácter de Bien Inmaterial.

Según exponen los técnicos de la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural en el DOE:  "La fiesta del árbol merece ser reconocida como Bien de Interés Cultural por constituir un rico patrimonio que legitima la petición por su antigüedad y continuidad, ya que se celebra desde 1805; porque su origen se vincula a los Árboles de la Libertad y por ser la primera de las Fiestas en la que se muestra una preocupación cierta por la conservación del medio ambiente y por la educación ambiental" http://doe.gobex.es/pdfs/doe/2016/2470o/16061969.pdf


Desde 1805, en Villanueva de la Sierra (Cáceres) se celebra la Fiesta del Árbol. La idea fue de un cura llamado D. Ramón Vacas Roxo. Acompañado de los maestros y niños de la Escuela del pueblo, deciden que en la fiesta del martes de Carnaval, plantarán árboles. El sitio escogido será el ejido del pueblo y la arrollada de la Mora, enclaves húmedos en la periferia del caserío, donde son apropiados los álamos por su apetencia a la humedad, buena sombra y rápido crecimiento. De esta decisión se da cuenta a las autoridades, que rápidamente se suman a la idea y son los alcaldes D. Pedro Barquero y D. Andrés Hernández quienes deciden organizar tres días de Fiestas en las que participa todo el pueblo, como así consta en los archivos municipales, en crónicas de D. Ezequiel Solana. Aquellos olmos crecieron hasta el estallido de la Guerra Civil. Poco después fueron talados por los falangistas después de haber sido utilizados como garitas debido a las grandes dimensiones de sus oquedades, que consideraron inoportunas para otras posibles funciones.

A pesar de ello la Fiesta del Árbol ha continuado celebrándose hasta nuestros días.

La Fiesta siempre se ha celebrado igual: se inicia con una lectura de defensa del árbol y posteriormente se plantan árboles en zonas del entorno del pueblo idóneas para su crecimiento, generalmente en las Pilas del Bardal, donde se está creando un Arboretum con especies autóctonas (colección de árboles vivos).

Después, hay bailes folklóricos y degustaciones de gastronomía típica y vinos de la zona. El acontecimiento atrae últimamente a los medios de comunicación regionales y nacionales por lo que a su vez se ha convertido en punto de atracción para la clase política que acude a plantar su árbol.

La originalidad de la fiesta radica en la naciente idea del sentimiento ecológico de protección al árbol. Desde la antigüedad el árbol había sido objeto de culto en prácticamente todas las culturas.

En la península ibérica el culto al árbol se cree que pudo tener su origen en los pueblos celtas. Concretamente en el área geográfica en cuestión hubo asentamientos celtíberos. El culto al árbol se relacionaba con ritos de fertilidad de la madre tierra, ya que se regeneraba tras el invierno para florecer en primavera y dar sus frutos. El proceso de sincretización católica ha transformado el culto al árbol en tradiciones religiosas como el Árbol de Navidad y las Cruces de Mayo. Sin embargo en éstas no ha perdurado el espíritu del culto a la naturaleza sino que se ha trasmutado al culto cristológico.

Para encontrar una auténtica regeneración del valor al árbol han pasado muchos siglos desde las culturas antiguas hasta nuestros días. Y ha tenido que ser a raíz de la devastación del entorno natural por la que nos hemos visto en la necesidad de reconciliarnos con éste. Esta nueva etapa que ahora denominamos “ecología” ha tenido distintos escenarios en el mundo y su periodización ha sido muy dispar.

Como hemos dicho en Villanueva de la Sierra se documenta la Fiesta del Árbol más antigua, sin embargo su autoría se disputaron en su momento otras localidades. En Nebraska (EEUU) se instituyó una fiesta del árbol, luego denominada del Bosque, oficial desde 1872, fecha en que se propagó por todos los estados norteamericanos. En España, varias localidades de León y Barcelona han organizado fiestas en honor al árbol, aunque posteriores y sin continuidad. Como hemos dicho anteriormente, en Villanueva se celebra desde 1802 y está documentado.

Un Real Decreto de 1904 declara:

ARBOLES.- (Fiesta del Arbol)- R. D. 11 Marzo encaminado á procurar que esta fiesta vaya extendiéndose a todos los pueblos; estimulándoles á celebrarla, con premios o recompensas, y recabando para ella el apoyo de las personas más indicadas á prestáselo (2).
            (AGRIC., IND., COM. Y OBRAS PÚB)  Artículo 1.º La Fiesta del Arbol habrá de tener por objeto, además de los fines educadores que persigue, la siembra o plantación de árboles en un trozo de monte público ó en lugar adecuado de sus cercanías, la formación de alamedas ó plantaciones lineales a lo largo de los caminos y de los cursos de agua, según lo aconsejen las condiciones de cada termino municipal.

El monumento al Árbol


Y en un pueblo donde se festeja la defensa del árbol también, cómo no, hay monumentos a éste. Sin embargo aún no se ha erigido el definitivo, porque la elección del monumento también está sufriendo sus propios avatares sembrando de intentos las zonas emblemáticas de la población. Esta situación se merece una explicación y cómo no,una ruta para visitarlos. 

En 1967, por iniciativa del pueblo, se acuerda erigir un monumento al árbol. Tras un largo recorrido finalmente es la Junta de Extremadura y la Diputación de Cáceres las que subvencionan el proyecto. En los años 80 se le encarga al arquitecto madrileño Luis Antonio Gutiérrez Cabrero. El monumento costó seis millones de pesetas y se erigió en el ejido ante los atónitos ojos del pueblo. La obra, a modo de instalación, se dividía en tres partes relacionadas entre sí:





Un tronco cortado de encina encerrado en una jaula de acero en la que aparece suspendido con unos tensores de acero. Simboliza, según el autor, el aspecto esotérico, misterioso y mistificador del árbol, que trasciende a la existencia del propio hombre cuando el árbol se escinde de la tierra que lo acoge. 

Otra parte del monumento es un muro de piedra y la tercera parte es un enclave también de piedra, de forma troncocónica y con una grieta, que simboliza el nacimiento de la encina desde la bellota. En el suelo, un camino de pizarra une las tres partes del monumento simbolizando la savia del árbol que muere y se desangra. 











Ecologistas y público general manifestaron su desacuerdo con el monumento que más que simbolizar la vida era un manifiesto de todo lo contrario, además del aspecto estético, que no encajaba con los gustos de la comunidad. 

El pueblo ha luchado para desmantelar el monumento hasta que lo consiguieron el 12 de febrero de 2002, Día de la Fiesta del Árbol. De aquello ha quedado el testigo del árbol ahorcado en su jaula, que fue relegado al parque infantil. Allí lo han pintado de colores. Como el pueblo sigue queriendo su monumento se ha erigido un pequeño monolito, algo provisional, en la Plaza de España.


El entorno natural de Villanueva de la Sierra: la Sierra de Dios Padre y las zonas húmedas del valle del río Árrago


                  
Villanueva de la Sierra es un pueblo de montaña enclavado en la Reserva Biológica de Sierra de Gata, así declarada en 1988 por ADENEX. Es una zona poblada de montañas. Con una altitud máxima que ronda los mil quinientos metros, todas ellas quedan situadas entre la comarca de Las Hurdes y nuestro país vecino, Portugal. Abunda la pizarra y el granito, los bosques de robles, los alcornoques, casta¬ños y encinas. También encontramos grandes pinares, producto principal¬mente de la repoblación y amplias áreas de matorral. No solamente constituye el punto más noroccidental de la península donde localizar zonas de anidación y desarrollo del Buitre Negro, además su importancia  zoogeográfica es extraordinaria, ya que permite su expansión hacia Castilla-León y hacia Portugal. También podemos encontrar aquí el Halcón Abejero, el Águila Calzada, la Cigüeña Negra, el Lince Ibérico, etc. La montaña del pueblo se llama Sierra de Dios Padre, tiene una altitud de 947 m. Esta montaña con apariencia de volcán es una de las más antiguas de Extremadura. Su solitaria ubicación, hace que sea posible contemplar desde su cima más de veinte pueblos un día cualquiera y casi setenta en los días despejados. Se pueden divisar las sierras de Francia, Candelario, Hurdes, Gata… En la cumbre, aparte de la torre de vigilancia y del vértice geodésico, hay una pequeña ermita con arco toral visigodo, en honor a Dios Padre, donde los vecinos de Villanueva de la Sierra suben a celebrar la romería. 
Alrededor del pueblo, en el valle del río Árrago, se encuentran unas lagunas: La laguna de las Pilas del Bardal (junto al Centro de Interpretación), la Laguna Vieja y la Laguna del Alamito.

Un lugar sin duda para disfrutar de la Naturaleza.



BIBLIOGRAFÍA

-LEY 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura.

-Paule Rubio, Angel: Villanueva en un presente histórico, Colección Temas Locales, Ed. Caja Duero, Salamanca, 2003.

-Turismo sostenible basado en el patrimonio natural y cultural, Comisión Europea de Empresa e Industria, Ecodesign of EuP, 2003.




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